Gente Natural, ¿Qué está haciendo la pandemia con nuestras mentes?

Obra de teatro en la sala Tarambana

Gente Natural. ¿Qué está haciendo la pandemia con nuestras mentes?

POR SILVIA SERRANO pedersen

¿Te acuerdas de dónde estabas cuando escuchaste hablar del Coronavirus por primera vez?

Probablemente te reirías al escuchar el nombre. O ni siquiera prestarías atención. Un virus, en China. Seguro que ni es verdad. Y si lo es, seguro que no es para tanto. A la gente le encanta exagerar.

No eres la única. Los personajes de Gente Natural tampoco le dieron importancia. En una granja alejada de la civilización, en plena naturaleza, un virus en China era algo completamente irrelevante para ellos. O eso quisieron creer. 

Pero sin darse cuenta, desde el mismo momento en que escucharon por primera vez la existencia de ese virus, ya estaban contagiados. De miedo

El virus se introdujo dentro de sus cuerpos a través de los oídos. Poco a poco se fue nutriendo de pensamientos negativos, inseguridades, fobias…Creció más y más alimentándose de cualquier información proveniente del exterior. Antes de poder comprender qué estaba pasando, ya se había hecho con el control de sus mentes.

MIEDO A LOS OTROS, MIEDO A NOSOTROS… MIEDO AL MIEDO

“Only thing we have to fear is fear itself”. Franklin D. Roosevelt

Ya lo aprendimos en las cabinas de los aviones: en caso de emergencia póngase la mascarilla usted antes de ayudar a los demás. Cuando el avión cae en picado, hasta la persona más generosa del mundo comienza a replantearse sus valores.

Gente Natural se plantea qué cambios está creando la pandemia en lo más profundo de nuestras cabezas. Cómo estos cambios hacen que nuestra mente llegue a razonamientos y conclusiones que hubiésemos creído impensables hace menos de un año.

Los espectadores de Gente Natural somos invitados a un viaje por el interior de una de estas mentes. O quizá de todas… o tal vez de la nuestra propia.

Un viaje por la desconfianza. Por los estragos que causa en nuestra mente la sensación constante de que la realidad en la que vives no es segura. Un viaje en el que todo parece caer en picado… sin que nadie entienda muy bien qué está pasando o cuál es el verdadero motivo de nuestra histeria.

Gente Natural es, por tanto, una metáfora del momento en el que se encuentra nuestra sociedad. Un momento en el que todos estamos histéricos. Y si tú no lo estás… algo raro te pasa.

“¿Porque mantengo la calma, soy tonto?”

A través del teatro contemporáneo, los personajes realistas y juegos de perspectiva, esta obra habla de las consecuencias de vivir en el miedo y la desconfianza constante.

CUANDO LA DESCONFIANZA SE CONVIERTE EN NORMA, ¿CÓMO SABEMOS QUÉ ES VERDAD?

Otro de los temas principales sobre los que versa Gente Natural es la incapacidad de distinguir lo que es verdad de lo que no lo es, sobre todo en un mundo donde la desinformación es el pan de cada día.

Al vivir en una sociedad distópica, ya nada nos sorprende. Y, en consecuencia, somos capaces de creernos cualquier cosa.

Que la tierra es plana. Bueno, esto solo se lo creen los más locos. Que el hombre aún no ha llegado a la luna. Todavía es una idea disparatada, pero ciertamente más aceptada que la anterior. Que un virus va a cambiar nuestra vida tal y como la conocíamos hasta el momento. ¿Pero qué tonto se creería eso?

En un momento en el que es totalmente imposible separar los hechos de las noticias falsas es difícil saber en quién podemos confiar. Afortunadamente, los personajes de Gente Natural cuentan con un método 100% infalible y completamente eficaz ante este problema: Buscarlo en Google.

Agorafobia: fobia a los lugares públicos

Las dos nuevas inquilinas que llegan a la granja de Gente Natural lo hacen justo en el momento en que se declara una pandemia mundial.

Sin embargo, ellas ya vienen cargadas con su propia mochila de fobias y trastornos mentales que justamente esperan poder sanar a través de la terapia que se les ha prometido en aquel lugar.

Ambas padecen agorafobia: fobia a los lugares públicos. Miedo a salir de casa, coger el transporte público, hablar con otras personas, comer en restaurantes… un miedo que quizá nos suene extrañamente familiar.

Por suerte, llegan al lugar perfecto. Una granja, en medio de la naturaleza, donde todo es completamente natural…

¡Tú aquí solo tienes que ser natural!

Tal y como podemos intuir por el propio nombre de la obra, Gente Natural explora el concepto de “lo natural”. A las nuevas inquilinas de la granja tan solo se les exigirá una cosa: ¡Que actúen de manera natural! 

Es así como comienzan a surgir las preguntas… ¿Qué es ser natural? ¿Dónde está la línea entre lo natural y lo artificial? ¿Si una araña crea una tela de araña es natural, pero si un ser humano crea un móvil entonces esto ya es artificial?

Los personajes de esta obra intentarán resolver estas preguntas… sin demasiado éxito. 

Gente Natural reflexiona sobre esa búsqueda de lo natural que está tan de moda. Se plantea si realmente aquello que entendemos por “natural” es realmente mejor, o si se trata de una idealización que hemos creado en nuestra cabeza.

¿POR QUÉ NO PODEMOS SER LIBRES?

Quizá esta sea la pregunta más relevante que plantea la obra. A pesar de los constantes esfuerzos por alejarse del “mundo artificial” de las grandes ciudades, las vidas de los personajes de Gente Natural se verán totalmente afectadas por la cruda realidad pandémica. 

Entonces… si ni siquiera aislarse del mundo es posible, ¿De qué depende nuestra libertad?

Gente Natural es una de esas obras que te interroga. Te remueve. Te obliga a sacar a la luz todo aquello que inconscientemente intentas reprimir. Una obra que plantea las preguntas que no quieres oír… pero que son necesarias responder.

¡No te pierdas la última función en Madrid el próximo domingo 21 de febrero! Compra tus entradas aquí.

Autoría, dirección y dramaturgia: Raúl Beatmac.
Asistente a la dirección artística: Sonia Libre.
Intérpretes: Issy Gaitán, Eva Gala Martínez, Miriam Idrissi Cao, Sonia Libre, Noelia Mazuelas, Xosé Núñez.
Diseño de iluminación, espacio sonoro y diseño gráfico: Raúl Beatmac
Coach de movimiento: Sonia Libre.
Escenografía: Compañía Musical Impro.
Producción audiovisual: Rodrigo Díaz, Anaís Ramos y Sandra Luna.
Distribución: Luis Morgado y Eva Gallego.