La pregunta suena a provocación, pero la función no se presenta como una broma. La Tierra es plana, el musical impulsado por Rami, ha pasado en pocas semanas de propuesta marginal a fenómeno escénico con lleno total en Madrid.
Lejos de la parodia, la obra sostiene su punto de partida desde una convicción real y convierte esa extrañeza en su fuerza. El público acude por curiosidad, pero también por la sensación de estar ante algo poco habitual.
Entre escenografía artesanal y canciones originales, la obra se ha convertido en motor de conversación y asistencia masiva en Madrid.