Actividad participativa para empresas en Madrid

Team building musical para eventos de empresa

Raúl Beatmac dirige al equipo para crear una pieza musical en directo. No hace falta experiencia musical y el formato funciona tanto con equipos pequeños como en convenciones de gran formato.

Desde 10 personas hasta grandes convenciones Sin experiencia musical Dirección personal de Raúl Beatmac

Empresas e instituciones que ya han vivido la experiencia

KORG
BMC Software
Embajada de España en Argentina
Teleflex
Bella Aurora
Zenvida
Universidad Nacional del Comahue
San Martín de los Andes
Neuquén

La experiencia en directo

Muchas voces Una sola creación

No entregamos al equipo una canción cerrada para que la repita. Raúl dirige una improvisación coral en la que ritmos, melodías, frases, beatbox y loops aparecen por capas hasta convertirse en una composición común.

Cada parte es sencilla. La sorpresa llega cuando todas empiezan a sonar juntas y el grupo escucha lo que acaba de construir.

Una sesión real de Team Building Musical con un grupo numeroso de trabajadores. Sin ensayo previo.

Repartimos el grupo

Cada sección recibe una parte breve que puede repetir sin tener conocimientos musicales.

Juntamos las capas

Ritmos, voces y frases empiezan a convivir. Cada sección escucha dónde entra y qué necesita el grupo.

Dirigimos la composición

Raúl introduce, corta y combina las distintas partes hasta construir la pieza completa en directo, añadiendo capas con su loop station.

La verdadera dificultad

Conducir a un grupo real hasta que suene como equipo

En una empresa hay vergüenza, cansancio, jerarquías, bromas internas, distintos niveles de energía y muy poco tiempo. La clave está en leer lo que ocurre en la sala, regular la dificultad y llevar al grupo hacia una creación musical común sin exponer a nadie.

Raúl Beatmac dirigiendo un team building musical para empresas en Madrid
Dirección real del grupo Raúl Beatmac

La dirección durante la actividad

Leer al equipo para crear algo grande

La calidad del resultado no depende solo de conocer armonía o dirección coral. Depende de gestionar al mismo tiempo a las personas, la energía, la vergüenza, el ritmo del evento y el resultado musical.

Romper la resistencia

Introducir la participación sin forzar una energía falsa ni poner a nadie en evidencia.

Regular la dificultad

Pedir lo suficiente para que el resultado sorprenda, pero no tanto como para que el grupo se bloquee.

Sostener la energía

Mantener atención, diversión y progresión sin que la actividad se vuelva repetitiva o infantil.

Adaptarse en directo

Cambiar la dirección según el tamaño del grupo, el espacio, la acústica, la respuesta y el objetivo del evento.

Por qué Raúl Beatmac

La diferencia está en quién conduce al grupo cuando aparecen la vergüenza, la risa, el cansancio o el bloqueo.

Raúl combina dirección escénica, improvisación musical y teatral, beatbox, loops, composición espontánea, humor y experiencia dirigiendo grupos corporativos.

Esa combinación permite cuidar a las personas sin rebajar la exigencia musical, mantener la sesión viva y conducir al grupo hacia un resultado que no estaba preparado de antemano.

Cada experiencia está dirigida personalmente por Raúl.

+20 años de experiencia escénica, musical y formativa
400 personas dirigidas en un mismo grupo
1 dirección personal de principio a fin

La dinámica puede explicarse en una reunión. Saber dirigirla con el grupo real delante es otra cosa.

Por qué no basta un director de coro

Un coro se ensaya. Un equipo se conduce en directo.

Un director de coro trabaja normalmente con personas que ya aceptan cantar, seguir una partitura o preparar un resultado musical.

En un Team Building Musical, el grupo no llega como coro. Llega como empresa: con roles, jerarquías, bromas internas, distintos niveles de energía, vergüenza y muy poco tiempo.

Aquí no basta con dirigir musicalmente. Hay que introducir la participación, leer al grupo, modificar la dificultad sobre la marcha, recuperar la atención cuando cae y construir el resultado con las personas reales que tienes delante.

Formato y briefing

Una experiencia diseñada para tu evento

No repetimos una dinámica cerrada sin mirar quién participa. El team building musical se adapta al tamaño del grupo, al espacio, al tiempo disponible y al papel que debe ocupar dentro del evento.

Primero entendemos el contexto. Después diseñamos cómo llevar al grupo hasta una creación común que tenga sentido para ese encuentro.

Raúl Beatmac dirigiendo un team building musical para un grupo grande de empresa
Grupos medianos y grandes Una creación común dirigida en directo, adaptable al tamaño y al contexto del evento.

Desde equipos medianos hasta grandes convenciones de hasta más de 1.000 personas.

Equipo de empresa participando en una dinámica musical colectiva
Equipos medianos Más proximidad, interacción y respuesta entre participantes
Participantes de empresa creando música juntos durante una actividad de team building
Distintos contextos La experiencia se ajusta al espacio, al tono y al objetivo del encuentro
10–1.000 personas
ES · EN Español e inglés
Madrid · España Europa e internacional
A medida Formato y duración según el evento

Puede formar parte de

Eventos en los que el equipo necesita hacer algo juntos, no limitarse a escuchar

Convenciones Encuentros anuales Jornadas de equipo Eventos internos Actividades de cohesión Reuniones de grandes grupos Programas de comunicación interna Eventos desarrollados por agencias

También puede combinarse con

Keynotes para empresas

Para convenciones, kick-offs y jornadas corporativas, el Team Building Musical puede formar parte de una experiencia más amplia junto a una keynote de Raúl Beatmac.

Ver The Action Advantage

Antes de proponer formato

Miramos las variables que determinan si la experiencia puede funcionar.

La propuesta concreta se desarrolla a partir del briefing. No es lo mismo dirigir a veinte personas en una sala pequeña que conducir a varios cientos dentro de una convención.

No necesitas tener diseñada la actividad.

Tú nos explicas el contexto del evento y nosotros planteamos el formato, la duración y las condiciones necesarias para que funcione.

Fecha Día, horario y lugar que ocupa dentro del programa.
Lugar Espacio, distribución, acústica, escenario y movilidad.
Participantes Número de personas y tipo de grupo.
Duración Tiempo real disponible para activar y conducir al equipo.
Objetivo Cohesión, celebración, activación o cierre del evento.
Técnica Sonido, microfonía y recursos disponibles.

Servicio opcional

Fotografía y grabación audiovisual profesional del evento

Si el evento lo requiere, podemos incorporar cobertura fotográfica o audiovisual y entregar una pieza resumen editada profesionalmente.

Prueba social

Lo que se nota cuando funciona

En un evento de empresa no basta con que la actividad parezca original. Tiene que activar al grupo, sostener la energía y dejar una sensación común cuando termina.

Más experiencias reales

Reseñas de Musical Impro en Google

Opiniones publicadas por personas que han participado en nuestras experiencias.

El objetivo es crear uno de esos momentos que el equipo sigue comentando cuando ya ha terminado.

Antes de proponerlo a tu empresa

Las dudas normales Respuestas claras

La principal preocupación suele ser la misma: que la gente no quiera participar o se sienta expuesta. La experiencia está dirigida precisamente para evitar que eso ocurra.

¿Qué pasa si no sabemos cantar?

No hace falta saber cantar, actuar, improvisar ni leer música. Las aportaciones se introducen de forma accesible y el resultado se construye sumando partes sencillas.

¿Y si al equipo le da vergüenza?

La vergüenza inicial es habitual y forma parte del punto de partida. La participación se plantea de manera progresiva, evitando obligar a nadie a cantar solo o quedar expuesto ante sus compañeros.

¿Participa todo el mundo?

El formato está diseñado para que el grupo completo tenga una función dentro de la creación. No depende únicamente de personas voluntarias, extrovertidas o con experiencia musical.

¿Es una clase de canto o un coro corporativo?

No. La música es el vehículo para activar participación, escucha, coordinación y creación colectiva. El objetivo no es enseñar técnica vocal ni ensayar una canción convencional.

¿Funciona con grupos grandes?

Sí. Raúl ha dirigido esta actividad con grupos de hasta 400 personas y el formato puede escalar a convenciones con miles de asistentes. En esos casos, la estructura se adapta al espacio, la distribución del público, el sonido, la visibilidad y los medios técnicos disponibles.

¿Cuánto dura la actividad?

La duración se define según el programa, el número de asistentes y el resultado que se quiera conseguir. Antes de proponer el formato necesitamos conocer cuánto tiempo real hay disponible.

¿Qué espacio y medios técnicos necesita?

Depende del tamaño del grupo, el espacio, la acústica y el formato del evento. Revisamos previamente la distribución, el sistema de sonido, la microfonía y los recursos disponibles. También puede valorarse fuera de Madrid si el evento lo requiere.

¿Dónde contratarlo en Madrid?

En Musical Impro diseñamos y dirigimos experiencias de team building musical para empresas en Madrid y eventos corporativos. La actividad puede realizarse en vuestra oficina, en un espacio de eventos o en una sala externa, y se adapta al número de participantes, el objetivo del encuentro y los medios técnicos disponibles.

Un resultado que el grupo puede escuchar

Llegan como compañeros Terminan sonando como un equipo

Una experiencia participativa para que el equipo salga con energía común, una creación musical colectiva y un recuerdo compartido.

Cuéntanos qué evento estás preparando. Revisaremos si esta experiencia es adecuada, qué formato tendría sentido y qué condiciones necesita para funcionar.

Desde 10 personas hasta grandes convenciones Sin experiencia musical Dirección personal de Raúl Beatmac